Ocho apellidos españoles

El 14 de marzo de 2014 se estrenó en España la película “ocho apellidos vascos” que, a la postre, se convertiría en la más vista de la historia en nuestro país. A finales de ese año, la cinta cerró con casi diez millones de espectadores y cerca de 60 millones de euros recaudados, cifras de auténtico récord, que desbordaron con mucho los mejores augurios por parte de sus productores.

Seguramente también muchos de los lectores de El Calzador hayan visto esta película que muestra una caricatura de los típicos tópicos de la sociedad vasca dentro de un contexto temporal concreto.

Las claves del gran éxito cosechado por esta película podrían apuntar, además de al tono de comedia y de exageración con los que narran la historia y que siempre son valores seguros para la mayoría de los españoles, al hecho de que también intentan desdramatizar y humanizar una realidad, por desgracia nada humana y mucho menos cómica, representada por los innumerables actos de terrorismo que durante tantos años se han cometido en España.

Lo cierto es que la película del director Emilio Martínez-Lázaro, con un presupuesto de 3 millones de euros ha conseguido multiplicar por 20 esa cifra, arrasando en la taquilla de los cines y en la pequeña pantalla de televisión. La cinta rompió todas las expectativas, convirtiéndose también en la tercera película más vista desde 1992.

Con todos estos mimbres, los productores decidieron hacer una segunda parte, denominada “ocho apellidos catalanes”, aunque, según me cuentan los que la han visto es bastante más floja que la primera y los números de taquilla también quedan muy lejos de los alcanzados por los “ocho apellidos vascos”.

Reconozco que me reí viendo algunos de esos tópicos que caricaturizan a los vascos, aunque desde el mismo día que vi la película pensé que, quizá, hubiera sido mejor la idea de haber realizado la versión de “ocho apellidos españoles”. Si algún día se decidiera llevar al cine esta versión propongo que se representen no solo los rasgos caricaturescos del carácter de los españoles, sino también los valores y la impronta de aquéllos a lo largo de su historia.

Así es, los Rodríguez-López-Pérez-García-González-Fernández-Hernández-Martínez, son mucho más que ocho típicos apellidos españoles. Convendría destacar que, dentro de estos apelativos, antes que un puñado de estereotipos fácilmente caricaturizables, existe todo un conjunto de enormes valores difícilmente repetibles por otras culturas y sociedades.

El texto para la posible película de “ocho apellidos españoles” dejaría margen para ambas cosas.

Para el tono cómico, más o menos costumbrista, podrían escribirse alguno de los siguientes tópicos:

  • Los españoles hablan muy alto. Cuando un español cruza las fronteras de su país, se entera hasta el apuntador que estamos en territorio ajeno. Nos gusta expresarnos así, quizá es por no esconder secretos o por habernos perdido las clases de urbanidad y buenas costumbres…
  • Los españoles son muy impuntuales. Realmente no sé si este tópico es un hecho constatable y si, verdaderamente, somos más o menos impuntuales que los alemanes, los belgas, los franceses o los ingleses. Lo que intuyo es que si, por ejemplo, una mujer española llega puntual a una cita con su novio, eso sería casi un milagro. Y si es el chico el que llega tarde a esa cita y hace esperar a la novia, además de impuntual, sería poco caballero…
  • A los españoles les encanta la fiesta, los bares y la siesta. Quizá sea cierto, pero ¿a quién amarga un dulce? De todos modos, hace mucho tiempo que, gracias a nuestras fiestas y a nuestros bares el turismo, con las personas que visitan nuestro país no deja de crecer. Lo de la siesta…bueno, no creo que estemos ya para siestas.
  • A los españoles les encanta el fútbol. Claro que sí, porque también el fútbol nos ha dado muchas alegrías. Y el tenis, y el baloncesto, y el motociclismo, y el automovilismo, y el golf, y el balonmano, y el waterpolo…, caray, y hasta el bádminton. En prácticamente todos los deportes, los españoles hemos sido y somos grandes campeones, otro gran orgullo.

El listado de arriba, no es sino un pequeño botón de muestra de entre los muchos típicos tópicos que se podrían apuntar del carácter español. Sin duda, en torno a los estereotipos de los españoles podría girar el argumento no de una, sino de varias películas que se quisieran llevar a la gran pantalla bajo el título de los ocho apellidos españoles.

Pero más importante que esos lugares comunes en los que se representa el tópico español están los principios y valores impregnados en la cultura de los españoles con los que se podría escribir la otra parte de esta película, la más humana. A modo de ejemplo, destacaría los siguientes:

Valores - Einstein

  • Los españoles son muy generosos y solidarios. Y este hecho ha quedado demostrado no solo con la crisis económica, donde se ha podido ver una vez más a la sociedad de a pie volcada en prestar toda su ayuda posible y desinteresada a aquellos que han pasado y siguen pasando por graves apuros económicos. También lo demuestra, entre otros hechos, que nuestro país sea el número uno en donación de órganos de todo el mundo.
  • Los españoles dan mucha importancia a la familia. Este es uno de los valores principales de nuestra cultura. No sólo amamos a nuestros padres, hijos o abuelos, sino que tenemos un profundo sentimiento de protección y unidad de la familia como eje fundamental de nuestra sociedad. Gracias al importante apoyo dentro de las propias redes familiares también hemos podido avanzar y prosperar como país.
  • Los españoles, por lo general, son personas positivas y alegres. La sociedad española ha pasado a lo largo de su historia por momentos muy complicados pero sus gentes han sabido levantarse una y mil veces de la adversidad. Sin duda alguna, la forma de ser de los españoles ha ayudado mucho a este fin.
  • Los españoles son personas con gran talento y creatividad. España es un país puntero en muchos de los grandes avances tecnológicos o de investigación que se producen en el mundo. Pese a que debido a la crisis económica y a la no siempre buena gestión política muchos de estos españoles con talento tienen que salir fuera de nuestro país, es otro gran valor que nos pertenece y con el que tenemos que estar muy orgullosos. Tenemos grandísimos profesionales en todos los sectores.

Así que, ya saben, si alguna vez quisieran llevar a la gran pantalla una película que trate sobre los Rodríguez, López, Pérez, García, González, Fernández, Hernández, Martínez…, o sobre cualquier otro ciudadano español, sepan que más allá de sus posibles caricaturas, existen grandísimos valores en todos ellos.

Y, en cuestión de valores, recuerden también que los valores definen quien eres realmente y que la identidad real es la suma total de los valores.

Autor: Carlos D. Lacaci

@Lacaciabogado

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